Convocatoria para dos exposiciones: SEXO POR MUJERES y CRIANZA SUBVERSIVAS.

El otro día escribí esto en mi muro y un par de galerías muy muy chulas y respetables se ofrecieron como espacios.

Dos expos

Así que lo que era un sueño comentado en voz alta y sin muchas pretensiones, se ha convertido en una posibilidad gracias a Diana Livas, de la Galería Rizoma (Madrid, Lavapiés). De esta manera, mujeres yo os convoco. Mujeres y hombres en la de mapadres. Os desarrollo un poco más mi idea por aquí.

Lo cierto es que siempre me ha llamado mucho la atención del mundo de la gestión cultural y el comisariado. Creo que en un futuro terminaré dedicándome a ello, pero de momento me aferro a pequeñas oportunidades que me da el destino para ir ensayando por el camino, ¡a ver si me dais el aprobado!

Primera expo, “CÓMEME LA OBRA”: Versa sobre el sexo interpretado por las mujeres.

Plazo para presentar obra: Hasta el 26 de agosto.

Fecha: Septiembre (Todavía sin definir)

Nuestra educación sexual se basa primordialmente en lo visualizado en el porno. En concreto, en la pornografía mainstream, un tipo de producto dirigido por y para hombres, donde la violencia, las agresiones, los abusos y las violaciones están a la orden del día. Nuestro cerebro aprende rápido cuando se le enseña con placer. De esta forma, si consumimos sexo con violencia entre orgasmos, le estamos enseñando unos patrones de conducta que no sólo repetiremos en nuestras relaciones íntimas, sino que además será lo deseable, lo que nos excite.

No ha sido hasta la llegada de los feminismos, cuando la erotización de la violencia se ha visto cuestionada. Sobre todo, porque esa violencia va dirigida a las mujeres. De esta manera, nos estamos viendo en la necesaria y enorme labor de reconstruir ese imaginario sexual colectivo, con el fin de vivir una sexualidad sana, ¡y para nosotras! La exposición que planteo debería responder a las siguientes preguntas:

¿Qué nos aterra en el sexo? ¿Hemos tenido alguna vez miedo durante nuestra sexualidad? ¿Hemos sentido alguna vez culpa? ¿Os consideráis unos seres sexualmente heridos? O por el contrario, ¿pensáis que vuestra sexualidad es sana? ¿Conocemos bien nuestra vagina? ¿Sabemos cuántos agujeros tiene? ¿Sabemos por dónde nos corremos? ¿Os habéis corrido alguna vez? ¿Tenéis idea de cómo es el clítoris? ¿Cuál es vuestro ideal de hombre? ¿Os ponen también las mujeres? ¿Cómo os gustan las pollas? Mujeres ¿Qué os excita? ¿Cómo exitáis?

Deseo una exposición que no verse sobre erotismo o sensualidad. Quiero más. Quiero que hable de Sexo, de SEXUALIDAD. Porque ya está bien que a las mujeres se nos relegue a lo sutil. Pienso en imágenes altamente explícitas, pienso en imágenes que no lo sean, pero cuya carga sexual sea potente, pienso en imágenes sexuales con poesía, con una estética abrumadora. Soy consciente del enorme tabú que nos imponemos a nosotras mismas, del tabú que nos impone la sociedad, del miedo que nos infunde trabajar el sexo. Pero mujeres, necesitamos oír a hablar a otras mujeres sobre sexo, necesitamos liberarnos, aunque sea con todo ese bagaje de heridas, dichas y desdichas. No os voy a pedir que seáis éticas, sólo os pido que seáis vosotras mismas, con toda la educación sexual que habéis recibido. Quiero fotografía sexual realizada por otras mujeres para gritar bien fuerte que NO ESTÁIS SOLAS. Que nos gusta follar, que nos aterroriza follar, que tenemos parafilias… o no, que tenemos traumas… o no. Pero ya va siendo hora de concedernos un espacio. Elijo la fotografía porque es mi terreno, porque es lo explícito, lo crudo. La fotografía sexual femenina como un jarro de agua fría para la sociedad, como un bálsamo para nuestras mentes, para nuestros cuerpos, para nuestros culos, tetas y coños.

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Segunda expo, “NI CRIANZA NI CRIANZO”: Maternidades y paternidades subversivas.

Plazo de entrega: Hasta el 20 de mayo.

Duración: Del 7 de junio al 20 de mayo.

Las madres y los padres empiezan a hablar. Comienzan a rebelarse contra el Sistema. Estamos hablando de un sistema donde el adultocentrismo, la pedofobia, el segregacionismo, la cultura de la pedofilia y el etarismo campan a sus anchas, bajo el consentimiento de muchos. La opresión a les niñes es una de las opresiones más invisibilizadas que existen, la violencia hacia estos, de las más normalizadas. Mientras escribo esto, dos niñes han muerto calcinados por su padre en Madrid.

Las madres empiezan a no querer quedarse encerradas en casa con sus hijos, un clamor por la crianza en tribu va resonando cada vez más fuerte. Porque el individualismo en la crianza está haciendo mucho daño, porque las madres están solas, porque se las carga con el postparto, con el puerperio, con la crianza. Porque se dan casos en los que ellos sólo ven a sus hijes en pijama, muy temprano por la mañana, muy tarde por la noche. Porque el Sistema capitalista y neoliberal piensa que tus horas de producción son más importantes que la infancia. Pero la infancia es sagrada. Las mujeres, las madres, están empezando a clamar que son algo más que madres: son fotógrafas, juezas, médicas, limpiadoras, putas, panaderas, electricistas, aparejadoras, pintoras, directoras de cine. Y no, la maternidad no les anula en ninguna faceta de su vida. Las madres subversivas son mujeres empoderadas. Se empoderan a través de la crianza, de los cuidados, del feminismo, de sus pasiones. Las madres subversivas, son mujeres antisistema.

Necesitamos, así mismo, nuevas paternidades. Creo que aquí radica uno de los cambios más radicales de la crianza en los últimos tiempos: el cómo se implican los padres en la crianza de sus hijes. Cuánto tiempo les conceden, qué roles desempeñan en el hogar, cuál es su nivel de implicación.

Esta exposición responde a las siguientes preguntas:

¿Te has sentido alguna vez arrepentide de ser madre? ¿Sientes que la maternidad te ha frenado o anulado profesionalmente? ¿Te has sentido aislada o discriminada por ser madre? ¿Te inquieta la discriminación que existe en la sociedad hacia les niñes? Como artista ¿integras a tu/s hije/s en tu trabajo? ¿Conforma tu hije parte de tu universo artístico? ¿Has dejado tu trabajo para criar? ¿Cuestionas el modelo de maternidad tradicional? ¿Has utilizado los valores tradiciones de maternidad para empoderarte? ¿Piensas que tenemos que profesionalidar y colectivizar los cuidados? ¿Estás convencido de que la infancia y les niñes son asunto de todos, en tanto que estamos cincelando con elles el futuro de la humanidad? ¿Has fotografiado un/tu parto? ¿Estás hasta el coño de que se metan en la alimentación de tu hije? ¿Piensas darle teta hasta que él quiera? ¿Has pasado de la lactancia y le das bibes? ¿Porteas y te tocan las narices? ¿Lo llevas en carrito y se meten en tu vida? ¿Te han tocado la barriga de embarazada y te has sentido violentada? ¿Te has sentido alguna vez juzgada o juzgado y estáis hasta la polla/coño? ¿Estáis agotados como nunca lo habéis estado en vuestra puñetera vida?

Esta exposición habla sobre una nueva realidad a la hora de concebir la crianza. Porque la infancia es sagrada, porque nuestros primeros pasos en nuestra vida deberían ser asunto de vital importancia en la sociedad, porque siendo madres, queremos gritar por todos nuestros poros que somos mil cosas más, porque siendo padres, tenéis unas ganas infinitas de mandar vuestro trabajo a la mierda para criar a vuestres hijes. Porque habéis sufrido depresión postparto, porque estáis hartos y hartas de los mitos sobre la maternidad y partenidad, porque pensáis que en la crianza está una de las claves para cambiar el futuro de la humanidad, hacia un mundo más igualitario, compasivo, rebelde, antisistema, bondadoso, justo. Busco fotografías crudas, salvajes, descarnadas, íntimas. Para vosotros, mapadres subversivos, es esta expo. Madres lesbianas, padres gays, madres trans, padres trans, niñes adoptados, mapadres subversivos. Para vosotres es esta expo, para vosotres es esta convocatoria.

Línea del alba (pequeña)Polvo de estrellas (pequeña)Nunca es la hora del sueño (pequeña)

Requisitos:

  • Mandad un máximo de 2 fotos a leila.amat@gmail.com en un máximo de 1200px en su lado mayor. Ambas fotografías pueden ser seleccionadas, una o ninguna. Nombrar el archivo por vuestro nombre y después el título de la obra. Por ejemplo: LeilaAmat_Elsueño.
  • Junto a las fotos, un breve texto que explique la carga conceptual que tienen, qué pretendemos con ellas y qué queremos expresar.
  • Dimensiones (No más de 30x40cm) y precio de las obras. Si es que están en venta.
  • La primera exposición es de participación NO MIXTA. Sólo es para mujeres: trans, lesbianas, cis, etc.
  • La segunda exposición es para hombres y mujeres. Se propiciará, no obstante, la partipación femenina, y se velará porque la participación sea igualitaria y el modo alguno discriminatoria con las mujeres.

 

 

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Cuando me copiáis, me estáis destruyendo

La jaula (pequeña)

Hoy me he puesto a escribir, con el fin de poner orden a un bloqueo que sufro a la hora de llamar la atención sobre plagios o robos de mis textos o fotos. Veréis, voy a grano. Soy bastante conocida por los que me siguen en Facebook por mi condición beligerante: discuto sobre cualquier tema sociopolítico, ya sea feminismo, política, racismo, homofobia, clasismo, capacitismo, transmisoginia, etc. No me puedo callar, es una de mis virtudes y una gran desdicha que me ha traído multitud de problemas y disgustos. No me callo la boca desde que era una cría en el colegio. Llamé viejo verde cabrón a un señor que incomodó a mi hermana pequeña en una piscina con 8 años, discutí muy argumentadamente la existencia de Dios a mis abuelos con 10 años (hasta el punto que mi abuelo rompió una copa de cristal), una vez le dije a un profesor con 11 años que no tenía ningún derecho a ridiculizarme en clase por no entender la diferencia entre los adjetivos y pronombres posesivos y que no pisaría ni una clase suya hasta que no se disculpara por algo que yo creía no merecer. Me pidió perdón al día siguiente. Y creedme, a este señor nadie le decía ni mu. Con 16 años me enfrenté al director y subdirector del colegio a gritos, por ser racistas y clasistas, en medio del patio del colegio y delante de todos los padres. Y a los 17, ya hartos de mí, decidieron invitarme a marcharme tras 12 años en aquel maldito colegio concertado. No sin antes gritarle a mi tutor a la cara que me daba puto asco su sistema educativo, que me daban asco sus mentiras ante mis padres y ya de paso que era un pepero fascista de mierda. Aquello no acabó muy bien, todo sea dicho. También me enfrenté a un profesor que me discriminó durante el Máster de formación para el profesorado, por andar de psiquiátricos un día sí y otro también. A pesar de una depresión que casi me mata y de todos sus esfuerzos por no darme la titulación, me saqué aquel máster con un 7 de media. Así mismo, me he enfrentado a un “familiar” por cuestiones que no puedo relatar y por terror a las consecuencias. Pero le planté cara. Y vaya que si me enfrenté. Me he metido en todo tipo de fragaos discutiendo sobre temas que versan sobre la violencia estructural y demás opresiones. Tengo una lengua viperina, no me tiembla el pulso (o sí, pero me da igual), me como a machunos, racistas, pedofóbicos y adultocéntricos con papas. Vamos, que los reviento. Vamos, que arraso con ellos. Y eso que con Guille y a mis recién cumplidos 31 años, he ganado en diplomacia, educación y cortesía en la resolución de mis problemas. En definitiva, pocos me ganan en petardeo.

Pero tengo una debilidad. Y no sé explicar muy bien por qué la tengo, a pesar de mi carácter guerrero desde bien pequeña. Nunca me veréis quejarme públicamente sobre plagios, robos de fotos o robos de mis textos. Bueno, ahora mismo estoy dedicando un pequeño espacio a intentar explicar este bloqueo o paralización.

Me han copiado textos. Me los copian y pegan en redes sociales, me los copian para textos curatoriales de exposiciones, me los copian para dar clases en escuelas, me los copian para responder en entrevistas. Pero copiar, de copiar y pegar. No estoy hablando de robo de ideas o de teorías, que eso me da rabia, pero lo supero… y por supuesto que me pasa. Estoy hablando de coger literalmente mis palabras y ni tomarse las molestias de reescribirlas. Guille me dice que debería escribir y publicar un libro sobre toda mi teorización sobre Fotografia construida. Terminaré haciéndolo, pero es un tema tan extenso, se están haciendo cosas tan innovadoras, hay tantos parámetros que interceden, género incluido, que no sé si terminaría nunca. Y mientras tanto suelto mis ideas por este blog mío y por las redes. Y los demás las copian y pegan donde les sale de los huevos.

Luego están mis fotos. Me las roban para publicarlas sin mi permiso en las webs y redes más insospechadas. Las roban, las reeditan y las publican. Me plagian, me plagian y me plagian hasta la saciedad, me cogen fotos para proyectar en las escuelas e impartir cursos en escuelas sin que me llamen jamás para dar ninguna clase ni pedirme permiso para mostrar estas imágenes. Proyectan fotos mías bajo el nombre de premios nacionales. Lo que no me haya pasado a mí con mis fotos… o mejor me callo, porque la vida y sus putadas pueden llegar a ser de una variedad muy ingeniosa.

Podría inundar las redes todas las semanas con un lamento de este calibre. Pero no lo hago. Cuando veo algo así, siento una paralisis. Me quedo bloqueada. Siento una vergüenza ajena tan inmensa, que no abro la boca, no digo nada. Me limito a desfogarme y a patalear con Guille. Y os sorprendería la gente que puede llegar a copiarme, gente muy conocida, con cerebro y sin necesidad alguna de robarme nada.

fusilado

¿Por qué no actúo? ¿Por qué no denuncio? Porque estamos hablando de mis tripas. Yo hablo y escribo con las entrañas. Yo fototografío porque no todo sé decirlo. Y lo que fotografío son mis recovecos, mis terrores, mis debilidades, mis inseguridades. Mi interior es mi materia prima de trabajo. Así que cuando veo mis palabras o mis fotos por ahí, con o sin autoría, lo que veo es que estáis usándome. Pero usándome en un sentido muy literal: porque yo trabajo con mi cuerpo, trabajo con mi vida, mis pensamientos son el resultado de muchas experiencias vitales, no todas gratas. Incluso si he llegado al feminismo, ha sido por una serie de sucesos en mi vida que me han destrozado y necesito un asidero con el que empoderarme. Porque yo soy muy guerrera, yo no me callo la boca, pero hacéis cosas con mi trabajo, (ese fruto de mi vida y mente) que me paralizan, que me avergüenzan tan profundamente, que me callo. Porque no sé cómo guerrear para salvar mis tripas. Porque trabajo con mis mierdas, mis amores e inquinas, cincelo la luz con lo que me derrumba, imagino y escupo con el pudor más absoluto, con la entrega más descarnada. Porque fotografío y escribo para pensar, para estar viva. Y ver que fusilan mis pensamientos, mis entrañas, me hace sentirme utilizada, subestimada y cero respetada. También me siento violada. Violación en el sentido de que siento que entran dentro de mí para destruirme y usarme, tanto a nivel físico, intelectual, como psicológico. Siento que entran dentro de mí para apropiarse de mí.

Sin permiso.

Sin avisar.

Con mi materia espitual.

Con mi esfuerzo.

Con mis experiencias vitales.

Con mi pasado.

Con mi presente.

Con lo que me hace débil.

Con lo que me hace y conforma.

Y me paralizáis. Me dais vergüenza. Y por el momento os podéis seguir aprovechando de esta situación, porque no tengo fuerzas para solventar ni atajar todo esto. No me veo con fuerzas para realizar este esfuerzo de una forma tan frecuente.

Me reconforta inspirar. Me reconforta de aquí a Pekín ser una referencia. Me flipa que veíais, disfrutéis y contempléis mi trabajo, es un sueño que me leáis tantas personas, es una pasada haceros vibrar con lo que fotografío y escribo. Pero tengo un agujero por el que se cuelan todos los horrores. Y ese es cuando me siento usada. Porque si me usáis, me estáis destruyendo.