Flores rotas

Flores rotas (pequeña)

  • “Vamos a hacer la foto, la de las amapolas, he encontrado seis por la parcela y creo que pueden ser suficientes”.
  • “¿Y no prefieres hacer la foto por la tarde?”
  • “Pues no, es que está nublado”.

Yo y mi Menta

Así que mientras yo ultimaba los preparativos para esta foto, Guille se fue al caseto a sacar las bicis. Cogí la legendaria mochila de tubo gris y metí la premier, la polaroid, la Nikon, un libro con el fin ocultar la foto de la polaroid para que no se velara y seis amapolas.

¿Cómo se originó esta foto en mi mente? Creo que una mis mayores intrigas vitales es saber cuáles son los mecanismos que se dan en el cerebro para generar imágenes, sobre todo cómo nacen las imágenes nuevas. O al menos para eso estamos aquí (en parte), para conseguir que de la enorme producción fotográfica que podamos ofrecer al mundo, alguna sea original y genuina. Los secretos de la creatividad llevada a su máximo exponente o los laberintos de la inspiración siempre me han llamado poderosamente la atención, sobre todo como persona que imparte un taller en el que intento que los alumnos se asomen mínimamente a los rincones de su cerebro que les permitirán construir una imagen. No es nada fácil. En este aspecto, los artistas podrían ser amables con la humanidad (aunque no se lo suela merecer) y escribir de vez en cuándo sobre qué les ha inspirado y en qué momento y circunstancias una imagen ha aparecido en su cabeza, nadie mejor que ellos para otorgar un poco de luz al misterio de la creación o de la evolución artística.

Foto making I

Foto making II

Por cierto, aunque no sea yo la elegida, soy de las que opina que no está todo creado, o al menos no podemos decir eso de un arte que no tiene ni dos siglos. Es más, en sus inicios la fotografía no era considerada como una vía para producir arte, sino artesanía, por lo que los años en los que la fotografía es utilizada como una herramienta artística se me acortan. Todavía nos queda mucho por ver en fotografía, siglos y siglos. Y quien diga que ya está todo creado, es que es incapaz de crear nada. O se autobloquea a sí mismo, vetándose la oportunidad de crear alguna vez algo nuevo.

Esta foto fue como un relámpago. En realidad, algo tienen todas las imágenes de relámpago, al menos en cuanto a su percepción se refiere. Apareció, sin más, hace aproximadamente un mes. Iba a acostarme en la cama con mi Guille, después de una ducha relajante y de repente se me iluminó el cerebro: quería hacer una mujer cuyas venas fueran tallos de amapolas y cuya sangre se derramara en pétalos, ¿acaso me estaba imaginando una mujer-amapola? ¿Quizá soñaba con una flor de carne y hueso? ¿O soñaba con una persona de tallos y pétalos? Siempre me ha gustado ese anhelo que tiene en ocasiones el humano de fusionarse con la naturaleza, esa misma que nos gusta tanto destruir, abandonándonos a la idea de que poco o nada se puede hacer.

Detalle mano

Detalle con sol

A veces necesito desligarme de mi condición humana y de mi visión antropocéntrica del planeta para sentir con más intensidad mi entorno, para vivir hasta las entrañas un planeta responsable de mi vida, un planeta que lucha por mi aliento y se convierte todos los días, en su remolino de muerte y vida, de quietud y movimiento, en cómplice de mi existencia.

Quise con esta foto llorar la primavera, llorarla desde mis venas, bombear con mi corazón una despedida. El fin de las cosas se asemeja demasiado a las amapolas: frágiles, pequeños gritos rojos, delicadas, efímeras, trémulas, se nos escapan de las manos y los ojos, son bellas, anticipan un cambio. En esta foto no deseé demasiados elementos a la vista, cada vez me estorba más el exceso de información en una imagen. En mis fotos, no en las de los demás.

Elegí un terreno en barbecho, un espacio en espera, tierra fértil enriqueciéndose. Fuimos hacia la localización en bici con las perrinas. Ellas se hicieron el recorrido por partida doble. O triple, quién sabe: despegan de tu lado, corren como si no hubiera un mañana hasta el horizonte y regresan corriendo, haciendo eses, hacia donde estés tú pedaleando. Jadean, sonríen con los ojos, hacen pipí allí, pipí acá, Menta caga en la carretera, porque como allí no hay campo, la pobrecica tiene que hacerlo donde puede ¬¬

Yo y mi Milka

Llegamos a la localización, feliz yo porque en los bordes del sendero, a pesar de todas las tormentas que asolaron Velayos durante aquella semana, estaba moteado de muchísimas amapolas: mejor que bien, así tendría los suficientes pétalos para hacer la foto y no tendría que clonar mucho. No había pasado ni un cuarto de hora desde que cogí las seis amapolas de la parcela y ya las tenía en la mochila medio pochas.

El terreno estaba inclinado y el agua de las lluvias todavía mantenía las zonas más bajas húmedas, incluso enfangadas. No conseguí encontrar una zona donde el horizonte estuviera igualado, así que lo tuve que hacer con Photoshop. También fracasé en el intento de pegarme las amapolas al brazo, se caían todo el tiempo y los tallos son tan finos, que ni se veían en la foto. De esta manera, tuve que clonar y pegar tallos de amapolas también con Photoshop.

Foto making III

Foto making IV

Aguanté regular el posado, ya que la tierra de las zonas más altas del terreno estaban secas y terriblemente duras. Los terrones de arena se me clavaban como piedras en el costado y llegué a casa con dos moratones, como si aquel terreno me estuviera de una manera u otra escupiendo. Para colmo, el carrete de polaroid a BN que tengo ahora es muy muy sensible al exceso de luz y disparamos a última hora, cuando había sol. La foto salió quemada. Menos mal que el resultado final me convenció, ya que pudimos realizar suficientes fotos con el sol cubierto.

Mi Milka y yo II

P.D1: No podéis competir con mis calcetines de leopardo.

P.D2: Como mi madre está en Sevilla, le robo del armario el vestuario de mis fotos a mi maravillosa suegra.

P.D3: Milka me utiliza. No había ninguna sombrita cuando salió el sol y se puso a mi lado. Yo pensé que era porque me quería y tal, pero en realidad era porque estaba proyectado una anhelada sombrita.

Advertisements

One thought on “Flores rotas

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s