Hacia allá

The journey begins (pequeña)

Uno de los propósitos de este año -y también del anterior, pero no lo hice- era fotografiar con lluvia. Es algo complicado y engorroso, pero los resultados son geniales. Esta foto está hecha bajo una lluvia poco intensa, ¿qué precauciones tenemos que tomar? Para empezar, pon a resguardo tu equipo y todo lo que lleves. Si estás por ejemplo en el campo, envuelve en un impermeable o un plástico la mochila, flashes, reflector, etc. Mientras haces la sesión eso estará protegido de la lluvia y te puedes quedar tranquilo.

La mayoría de las cámaras reflex actuales están preparadas para que les caiga cuatro gotas -sí, cuatro, no os flipéis, que no todas están completamente selladas-, es decir, que si veis que tiene una gotita o dos en el cuerpo o en el objetivo ¡que no os dé un síncope! La secáis con un pañito y seguís con vuestro trabajo. Si hacéis la foto bajo un paraguas no debe de pasar absolutamente nada. Otra cosa es una lluvia torrencial. Yo nunca lo he probado, pero tengo muchas ganas de hacerlo. Y supongo que alguna vez lo haré, pero con mucha precaución ¿Qué diferencias he encontrado frente a una sesión de fotos en condiciones normales? Pues que quizá, al tener numerosas gotas de agua por delante de mí, la foto aparece algo borrosa. No obstante, es normal, entre nosotros y lo que queremos fotografiar hay partículas y gotas de lluvia y eso se debe de notar necesariamente.

Guille y la Polaroid

Si necesitáis haceros un autorretrato bajo la lluvia y no tenéis a nadie que os ayude y dispare bajo resguardo, he visto por internet unos trípodes con paraguas o chubasqueros muy currados, la mayoría artesanales. Un día podría probar a hacer algo así en el caso de que esté sola.

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Por último si sois vosotros mismos los que posáis o estáis trabajando con una modelo… pues sí, muy cómodo no es: además de que te mojas y la ropa se te cala, tienes frío, las gotas de lluvia te dan en las pestañas y parpadeas mucho. Se posa con muchas ganas de acabar, por lo que hay que estar muy relajado, tener las ideas muy claras para que todo salga más rápido y disparar con mimo y paciencia.

La foto está realizada en Sevilla, en un parque que destrozaron entero para construir el metro. Ahora mismo está renaciendo, pero poco a poco. Está al lado de mi casa, en Mairena del Aljarafe. Mi madre nos dejó coger varias rosas de Andalucía del jardín y arena para las plantas y nos hicimos esta linda macera en la mochila.

Rosas de Andalucía

Claro que durante la sesión me incliné demasiado y me puse la nuca y el pelo hechos un asco:

Detalle

Tierra en la nuca

Luego en la ducha sirvió para un buen peeling, que quien no se consuela es porque no quiere. También iba descalza y hay que tener cuidado cuando se posa sin zapatos, entre otras cosas porque pertenecemos a una especie muy cerda y podéis encontraros cristales. Incluso algún desalmado puede esparcir rosas espinosas por el suelo.

Pies

Ya con el escenario y la modelo bien concienciada de que hasta que no saliera La Foto en la cámara, no se movía de allí, empezamos a disparar… no, como siempre, sin pequeños intrusismos.

Making III

Si no hubiera sido por la lluvia, la foto es relativamente fácil de hacer. Sólo superpuse dos imágenes para multiplicar los brazos y las piernas y oscurecí el entorno, otorgándole una textura muy pictórica.

Detalle II

Making I

Making II

¿Qué es lo que me motivó a realizar esta foto? Pues nada más y nada menos que el Proyecto Teleidoscope, ¿lo conocéis? Se trata de un proyecto colectivo de 52 semanas propuesto por las fotógrafas Lidia Vives, Rebeca Cygnus, Marina Gondra y Desirée Delgado. En un principio puede parecer un proyecto cualquiera. Y las bases pertenecen a un proyecto cualquiera: cada semana tenéis un tema que hay que respetar y de todas las fotografías realizadas a la semana, se escoge una de las mejores. Es internacional, puede participar cualquiera y puedes subir cualquier tipo de foto. Vaya que si esto es normal, pero ha sucedido algo increíble, quizá propiciado por la propia obra de sus promotoras. Teleidoscope, sin que nadie lo haya impuesto, se ha convertido en un Proyecto de fotografía creativa. Podéis subir puestas de sol, fotos de riachuelos, hojas y montañas. Claro. Pero he visto algunas fotos que, hablando en plata, entre el público han pasado sin pena ni gloria, a no ser que la técnica empleada fuera realmente buena. La gente se está forzando a imaginar, a crear, a construir una foto y eso para mí es extraordinario, entre otras cosas porque creo, de manera personal, que la fotografía creativa es la que realmente hace soñar y entrar en nuevos mundos y universos.

También se están planteando conceptos interesantísimos. Bajo un mismo tema, los participantes tienen que exprimir su mente al máximo con la idea, pues corre el riesgo de que una imagen se parezca a la de otro. Muchos se han dado cuenta del arma de doble filo que supone la memoria colectiva y la lucha por que tu trabajo sea diferente a todas las fotos que van subiendo es extraordinaria. Creo que el plagio en el arte es realmente complejo, para mí son siempre interpretaciones personales de composiciones, temáticas, ideas, colores o ediciones. Veo a muchos de mis compañeros con una especie de ezquizofrenia o manía persecutoria: les copian, les copian y les copian. Y lo único que hacen es sufrir, entre otras cosas porque a) las fotos pueden ser parecidas, pero no iguales b) porque el público no es idiota y si hay un motor que ha inspirado una determinada imagen, se darán cuenta tarde o temprano. Un espectador más o menos sumergido en el campo de la fotografía sabe identificar y reconocer una idea original, así que si sois una de esas personas que se pasan un día sí y otro no mirando por Google imágenes si existe alguna imagen parecida a la vuestra, ruego que no os obsesionéis. Existen maneras y maneras de reaccionar ante estas similitudes artísticas: puedes pensar que habéis tenido ideas cruzadas -porque pasa- o pensar que, efectivamente, se ha inspirado en tu trabajo. A mí lo segundo me ha pasado y cuando es así, me siento muy feliz, porque eso quiere decir que he hecho una foto que otro habría querido hacer, ¿Nunca os ha pasado? Haber visto una foto extraordinaria y decir: “Ojalá la hubiera hecho yo…”. Si os “copian” pensad que es alguien que admira vuestro trabajo, porque es algo que no está muy alejado de la realidad y no os pillaréis esos sofocones que veo por ahí. Otra cosa es que roben la foto y hagan barbaridades con ella. Con eso hay que ponerse muy serios.

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Así pues, nadie ha dicho que en Teleidoscope debáis presentar una foto creativa o con imaginación, pero no sé cómo, se ha dado por supuesto entre la mayoría de los participantes. Y no puedo cuanto menos que esbozar una enorme sonrisa. Los integrantes del proyecto se plantean cuestiones sobre la memoria colectiva, les dan vueltas de tuerca a los temas propuestos, se devanean los sesos intentando ser diferentes -que no mejores- a sus compañeros o por ejemplo, salen a relucir temáticas que para mí son cruciales a la hora de aclarar qué supone una fotografía con imaginación y la creación de otro universo mediante imágenes: si realmente es necesario el Photoshop. He visto a muchos agobiados y algo frustrados porque no lo dominan muy bien y se han establecido debates al respecto. Creo que esto era necesario, entre otras cosas porque con Photoshop se pueden hacer puñeteras maravillas… y sin él también.

¿Qué veo en Teleidoscope que tantísimo me gusta? Que es un proyecto que está lanzando a mucha gente a organizar una rutina con su propia imaginación. Suena raro, pero ahora mismo hay cientos de personas pensando e imaginando para crear una obra artística. Y si lo pienso con cariño y sentimiento, se me ponen los pelos de punta. Lo importante de este proyecto no es que tu foto en cuestión salga ganadora, sino que os esforcéis en realizar un trabajo creativo diferente. Suena sencillo, pero para nada lo es. Es un esfuerzo que os hará crecer como personas y como artistas.

Teleidoscope está haciendo ruido. Está pisando fuerte bajo todas las ventajas antes mencionadas. Teleidoscope está dando que hablar, lo elogian, lo critican. Me huelo, para mi confort, que esto dará una difusión bien merecida a un tipo de fotografía muy ignoranda al menos en mi bendito país.

Por cierto, no os agobiéis por los temas, no penséis en modo alguno que os pueden limitar creativamente hablando. Yo misma habrá veces que no participaré, entre otras cosas porque tengo unas 13 fotos en mente que realizaré sí o sí, porque si no exploto. Pero de vez en cuando asomad la cabeza por ahí, proponeros el ejercicio creativo que supone poner en funcionamiento vuestra mente. Os puedo asegurar que pocos fotógrafos tienen un universo personal, ese universo que la fotografía creativa consigue con mucha facilidad, porque roza con el mundo de los sueños, los deseos, la angustia, el anhelo, las obsesiones, la ficción y lo peor o mejor de nosotros mismos. Definitivamente, nos obliga a sacar todos aquellos elementos que nos hacen únicos y esa unicidad se ve de una manera u otra reflejada en nuestra obra, en el esfuerzo que hayamos hecho por demostrar que nadie es igual a nadie y, por lo tanto, independientemente de la temática o la composición de la imagen, tu obra no debe de ser igual a la de nadie. Y eso Teleidoscope lo está fomentando, eso Teleidoscope lo está consiguiendo, por lo que aquí la señora se quita el sombrero. Cada vez que una de mis fotos esté relacionada con uno de los temas de este proyecto, os lo diré. Esta en concreto está realizada bajo la temática: The journey begins.

Para los que estéis interesados, aquí os dejo la web:

http://teleidoscopespain.blogspot.com.es/

Y el grupo de FB para participar, a ver si os animáis esta semana, que el tema es facilito, ¡el movimiento!

https://www.facebook.com/groups/teleidoscope2014/?fref=ts

Hace tiempo que navego las aguas bravas de la fotografía, quizá por el placer de dejarme llevar por la marea, quizá por la adrenalina y el vértigo que supone el ascender y descender esa gran ola que me supone siempre una fotografía. Caminaré con mi cámara hasta que me sangren los pies, hasta generar ampollas, en busca de ese callo protector con el que afrontar la vida. Y qué mejor manera de hacerlo que con la luz de una mente y las sombras de las entrañas.

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2 thoughts on “Hacia allá

  1. Que arte tienes escribiendo!! (yo es que soy de ciencias y me cuesta.. =S)
    y que ganas de ver tu proyecto con la Polaroid!!!!^^
    Suerte con el proyecto y a ver si lo terminamos!!!! Un besicooo

  2. Genial entrada, para variar. Me ha gustado mucho como cuentas las técnicas para fotografiar con lluvia. Yo lo he hecho varias veces, siempre sola, y es complejo sobre todo cuando no tienes para un buen equipo protector y te tienes que apañar con un paraguas y unas cuantas bridas 😉 Pero merece la pena la mayoría de las veces, aunque la conclusión que saqué es que sólo me voy a mojar si en la foto la lluvia va a tener un importante protagonismo y se va a “ver” mucho, porqué luego pasa que vuelves a casa y no se ve bien que estaba lloviendo y encima que te pegas el palizón de mojarte, pasar frío y poner en riesgo la cámara… 😉

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