Sal y sangre

Image

Esta foto gira en torno a mis inseguridades y mis sentimientos de culpa, en cómo agolpar en una sola imagen todo ese remolino de sentimientos que a veces no me deja dormir, que me provocan un escalofrío de angustia y me dejan la cara macilenta hasta parecer un espejo demasiado sucio.

La realización fue sencilla, en el jardín Príncipe de Anglona, en la Plaza de la Paja de La latina. Aproveché que mi buena amiga Merche maquinó una sesión conmigo allí para hacer también de las mías. Todo fue cuestión de despelotarse, que todas las personas que había en el pequeño jardín huyeran escandalizadas, dejar el equipo en una esquina, dejar a Merche como trípode humano y liarme a pegar saltos como los locos. Me inspiré en algunas posturas de Danza oriental, baile que practico para fortalecer el cuerpo, como arte y como filosofía de vida. Salté, salté y salté con los pies descalzos sobre el empedrado, porque esta foto había que hacerla con dolor.

Image

No son dos fotos en una, es una sola foto, oscurecida y aclarada en diferentes zonas.

Creo que esa tarde se puede reducir a estas dos fotos.

Mi Merche y la cámara con la que disparé mi propia sesión. Si aumento en la foto me veo reflejada en sus ojos.

Image

Y yo, mis bragas y mis zapatos de purpurina plateada. Merche se atrevió a decirme que eran cursis y horteras y casi no la ajunto. Tener amigos para esto.

Image

No obstante, ella subió a su Facebook estas dos japonesitas para resumir la sesión, ¡me encantan!

Image

Menos mal que el making off tuvo tintes alegres, porque lo que me rondó la cabeza para realizar “Sal y sangre” no es exactamente agradable. La noche anterior a la foto soñé que me frotaba la piel con sal hasta hacerme sangre.

Para empezar, voy a explicar el por qué del collar isabelino, que por cierto, era incomodísimo y agobiante, distorsionaba el sonido de una manera muy perturbadora. Hace nada esterilicé a Menta. Sé que es lo mejor que he podido hacer y no me arrepiento para nada, pero, ¿por qué he esterilizado a mi perra? La he vaciado porque muchos se empeñan en comprar perros, en hacer de los animales mercancía, en buscar en los canes un ridículo pedigrí que si buscáramos en las personas nos resultaría hasta absurdo. De hecho, hay algunos que presumen, por ejemplo, de familia y apellido y no sólo eso, se ponen un “de” y un “y” para quedar lo más aristocráticos posible, ¿qué os parece si yo me hago llamar ahora “Leila de Amat y Ortega”? Rimbombante, ¿verdad? Yendo más lejos, Hitler buscó una raza humana perfecta desencadenando las atrocidades que todos conocemos… y durante siglos hemos establecido abanicos de razas humanas, decretando un ranking de las mejores y las peores. En la actualidad a (casi ¬¬) todos se nos cae la cara de vergüenza con esto, pero no con los animales, para nosotros, especistas, sólo son eso, especies inferiores que podemos clasificar por razas sin sentirnos culpables. Yo creo que un perro ante todo no es su raza, es su especie. Un perro no será jamás el reflejo de su raza, sólo será un reflejo de su dueño y de la educación y el amor que le proporcione este ¿Que por qué he castrado a Menta y a Milka? Porque en la sociedad en la que vivo, si sus cachorros no son de raza nadie los querrá ni regalados. Pero imaginemos que los coloco a todos, que me las apaño muy bien para que darles una buena familia a cada uno de ellos. Pues bien, por cada bolita de pelo que yo me he empeñado en tener porque son lindos-que-te-los-comes, matarán a otro en una perrera. Esterilizo a mis perras porque si quiero otro perrito, me voy a una protectora o a una perrera y escojo a uno de los millones que hay sin familia ni hogar (mientras los demás siguen criando y comprando).

Bien es cierto que le evito tumores, infecciones o embarazos psicológicos (por el que Menta ha pasado ya), pero no dejo de pensar en qué medida ella (¡Y nosotros!) hubiera sido feliz con una camada…. o como mínimo, hasta qué punto una operación que la dejó durante una semana muy dolorida (con seroma incluido), le ha evitado dolores mayores.

Por supuesto, quiero dejar una cosa muy clara. Muchos me han dicho que está en su naturaleza (e instinto) ser madre. Porque es hembra. Y yo siempre lo extrapolo a los seres humanos, porque así a veces nos damos cuenta de lo absurdos que somos: ¿Acaso yo, por ser mujer, es mi deber y obligación tener hijos?, ¿Me hará bien fisiológica y psicológicamente tener una criatura por el hecho de ser fértil?

Y un último pensamiento con respecto a esto, ¿es ético tener un hijo propio habiendo tantos miles de niños por el mundo sin familia y sin hogar, muriéndose de hambre? Si me parece tan adecuado con los perros, ¿por qué no me esterilizo yo y adopto? Ya sé que no nos ponen las cosas nada fáciles para adoptar, pero no puedo evitar pensar esto y debatirme entre lo que es ético en el planeta en el que vivo y lo que realmente me fascinaría a mí: un hijo de mi propio vientre.

Todas estas cosas se me pasaron por la cabeza cuando esterilicé a Menta y, en su tiempo a Milka. Las amo con locura y todo su dolor me hace replantearme muchas cosas y preguntarme otras tantas. Sé que he hecho lo que debía, que mis perras son felices, están sanas y viven rodeadas de gente que las quiere, pero necesitaba plasmar en una foto todo lo que se me pasaba por la cabeza cuando veía a Menta convalenciente, sea cierto o no, me equivoque o no.

Por cierto, jamás le puse el collar isabelino a Menta. La tuve a todas horas a mi lado y cada vez que se chupaba la herida, capón. Os preguntaréis si no dormía… pues sí dormía, pero como estaba obsesionada con que no se chupara, en cuanto lo hacía… capón. Pero no me puedo quejar, llovían un par capones dos veces al día, es un bichín bastante bueno.

Otro aspecto de la foto: mis inseguridades. Mientras estoy escribiendo esto, en mi cuenta de Facebook me siguen 2668 personas. Puedo decir que me siguen, entre todas las redes donde subo mi trabajo, miles de personas que, por una razón u otra, disfrutan mirando mi obra. No obstante, tengo mis detractores y por no darles el placer, no os escribiré lo que me dicen, pero durante un tiempo me afectaban mucho. No dormía y llegaba a plantearme si realmente tenían razón al soltarme ciertas barbaridades, más allá del “No me gustan tus fotos”, opción que respeto hasta el infinito.

Una noche, mientras temblaba en la cama, más de rabia, frustación e impotencia que de frío, Guille me abrazó y me dijo: “Leila, ¿cuántos son los que te trolean o los que tienen la imperiosa necesidad de decirte la persona tan horrible que eres? Piénsalo. Luego piensa en todos los que te quieren y te envían palabras cariñosas a diario”.

Fue cuando me di cuenta el tiempo que perdemos a veces los artistas, quizá por ego y orgullo, en personas que, con mayor o menor razón, quieren hacernos daño. Y cuánto tiempo dedicamos a todos los comentarios diarios cariñosos y amables, que por ser tantísimos, ya casi no apreciamos. Estoy aquí apelando a mis compañeros de gremio que tienen un número de seguidores importante y que, como yo, reciben al menos una vez a la semana mensajes desagradables: justamente porque tenéis a tantos miles que os quieren, obviad a las malas personas que no saben qué hacer con su tiempo ni con su vida, que sienten una envidia tan grande que les va a estallar en el pecho. No merece la pena dedicarles una mínima palabra, porque eso les engorda, es entrarles al trapo. Dedicad vuestro tiempo a quien os aprecia, ganan ellos, ganamos nosotros.

Image

Por último, todos sabéis que estoy saliendo de una depresión que casi acaba con mi vida, que me arrebató a muchos seres queridos, que destrozó a mis padres hasta hacerlos envejecer prematuramente. No hablo mucho de ello, pero abrí este post con una culpa, y la cierro con otra, muy obvia. Arrastro este dolor cuando veo a personas con mucha valía y que están deprimidos, arrastro este dolor el Día Mundial para la prevención del suicidio y leo todos los artículos y documentales que se realizan en torno a este tema. Sufro cuando le digo algo a mi madre y no me oye bien, debido a una sordera traumática que le provocó el hacerse a la idea de que un día su hija iba a matarse, sufro porque mi padre se pone alerta cuando hago una foto en la que aparezco simulando un cadáver, sufro porque cuando hago una foto de estas mis hermanas guardan silencio, sufro cuando no sé encajar un fracaso estrepitoso y sólo me quiero morir. Aunque a estas alturas no haga nada, claro. También me agobia no ser mejor fotógrafa, querer pegar un salto muy grande, como en esta foto y chocarme contra una jaula vegetal preciosa, pero muy opaca.

Esta jaula vegetal, tatuada con sombras en mi piel, la representó mi buena amiga y fotógrafa M. Clover, que no podía estarse quieta sólo como trípode humano, también tenía que hacer de las suyas 😛

Image

Estas dos últimas fotos a BN son suyas y me tienen enamorada, entre otras cosas porque me siento profundamente identificada con ellas en estos mismos momentos. Por cierto, como habéis visto, la primera ha sido publicada en Vogue, ¡viva!

Ya lo sé. Este es un post agridulce, más llorica que feliz, pero necesitaba escribirlo, necesitaba escupir algo de mierda mediante palabras e imágenes, porque sólo así consigo arrancarme algunas complejidades y preguntas que sólo me hacen sentir dolor. Esto es sólo una de mi facetas.

No siempre estoy así.

No soy así.

Un buen ejemplo, es que en ese mismo día, como modelo, fui capaz de sacar dos registros en dos sesiones diferentes y ambos me definen, ambas fotografías son retratos fieles a lo que soy.

Sólo hicieron falta cuatro grullas de origami, espíritu infantil, una cámara en las manos y una sonrisa.

Image

Image

Merche tituló a su sesión “Pájaros en la cabeza”. Podría haber dicho “Vivir en las nubes” y habría sido exactamente lo mismo.

Os dejo los enlaces a su trabajo, tanto fotográfico como de origami, creo que con su gran virtud de doblar papelitos y hacer cosas increíbles con ellos lo vais a alucinar.

https://www.facebook.com/mcloverfotografia

http://www.flickr.com/photos/gunnm/

https://www.facebook.com/OrigamiClover?fref=ts

http://m-clover.wix.com/origamiclover

Juntas hacemos un buen equipo. Merche estudió matemáticas y bien sabe que negativo y negativo, siempre es positivo.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s